En este artículo queremos hablaros de cómo ser felices. Sí, de cómo el ejercicio nos puede ayudar para tal fin y cómo evitar ciertas conductas nocivas para conseguir aquello que a veces es algo complicado. Creemos que es tan importante saber lo que no debemos hacer como lo que sí debemos hacer, así que a continuación os damos algunos consejos.

Muchos de nosotros, a los que nos gusta el deporte y encontrarnos bien con nuestro cuerpo y nuestra mente, vemos en ocasiones personas o deportistas con unos cuerpos envidiables, realmente bonitos, y así lo hacemos: les envidiamos. Cuando vemos estos cuerpos que pertenecen a personas que además son afables, simpáticas, inteligentes y con una gran aceptación esta envidia se hace más notoria (y esto es algo que a todos nos pasa) algo que ya deja de ser positivo.

No queremos criticar que la gente tenga un cierto culto al cuerpo, porque en muchos casos es una motivación positiva y por el simple hecho de que encontrarse bien con uno mismo a todos los niveles es esencial. Lo que sí debemos controlar en cuanto a esto es la importancia o la relevancia que le damos frente a otros aspecto que son más importantes.

Últimamente aparecen muchos/as modelos y deportistas con una gran repercusión en los medios de comunicación y sociales, los cuales portan unos cuerpos atléticos musculosos y con poca proporción de grasa. Estos cuerpos y las personas que son dueñas de ellos tienen detrás mucho trabajo y sacrificio, además de que seguramente les encante el proceso que les ha llevado a conseguir esos cuerpos, sino ¿quién aguanta ser esclavo de dietas entrenamientos y una gestión de su tiempo tan cerrada? Muchos/as de estas personas se conocen por el nombre de chico/a fitness.

Los chicos y las chicas fitness suelen aparecer en un ambiente deportivo, tanto en salas de musculación como al aire libre, demostrando grandes capacidades físicas acorde con el cuerpo que muestran. Pues bien, esto no siempre es así, y muchos de vosotros me entenderéis perfectamente cuando hayáis competido, incluso a nivel amateur y alguien con sobrepeso, o que su aspecto físico no denote una aptitud en ningún deporte, os haya superado, pensando “mira el gordito! ya se cansará”. Pero estabas equivocado, no es que “el gordito” te haya superado haciendo un sobre-esfuerzo, sino que te ha costado seguirle el ritmo y, además al llegar a meta tú estás exhausto y él ha cruzado la línea sin una gota de sudor y una amplia una sonrisa en su cara. Pues sí, esto pasa, la gente que tiene buenas capacidades físicas o aptitudes para el deporte no tiene porqué estar dentro de los chicos o las chicas fitness. No siempre un cuerpo bonito o atlético denota una buena capacidad física y viceversa. Vamos a poner otro ejemplo en el caso contrario: Colaborando un día en un estudio de la Universidad de València, requerimos de la participación de algunos alumnos e la Facultad de Ciencias del Deporte, chicos jóvenes, sanos y con buenas capacidades físicas (o así lo determinan las pruebas físicas para entrar a dicha carrera). Uno de estos participantes era un chico fitness, un chico musculado y con poca grasa, en un peso ideal, y ¿porqué no decirlo?, guapo. En primera instancia este chico ya demostró que sus capacidades físicas no eran las esperadas, de hecho no llegaba ni a un nivel medio, pero lo sorprendente vino al final. Cuando obtuvimos los resultados de las pruebas, tanto las mediciones referentes al sistema cardiovascular (FC y velocidad) como los metabólicos (análisis sanguíneo) nos mostró unos valores normales para una persona mayor y descuidada con su salud. Resulta que las dietas que seguía en conjunto con un ejercicio poco completo estaba perjudicando su salud.

 

Estos pequeños ejemplos seguro que os ha recordado algo o a alguien, porque hay muchos casos. La cuestión en todo esto está en si queremos ser ese chico o esa chica fitness, si queremos mostrarnos al mundo como un cuerpo que corresponde a los cánones de belleza, y que por lo que piensan muchos corresponde a una vida saludable o realmente queremos estar saludables. Y hay algo más importante detrás de todo esto, y es cómo afectan nuestras obsesiones a todos los aspectos de nuestra vida. Al igual que a un chico fitness su obsesión por la pérdida de un 2% de masa grasa puede afectar a su relación con su entorno social, trabajo, sueño, rendimiento, etc. también le puede suceder a un “runner” que se obsesione con el crono simplemente por bajar 5″/km (segundos por km).

Os hemos dicho que hoy hablaríamos de ser felices y de consejos para serlo mediante el ejercicio. Bien, pues ahí va: ¡Olvidaos de todo esto! Sed conscientes de que la felicidad tanto con el deporte como sin él se determina más por nuestros pensamientos que por como nos vemos o lo que hacemos. Así que si queréis ser felices, pensad en aquello que realmente necesitáis (estar en un sitio bonito, con vuestra pareja o amigos) y añadidle un poco de ejercicio. Así seréis felices por partida doble.

Desde SportValencia queremos ofrecer servicios destinados a la Salud integral, salvaguardando las necesidades de nuestros clientes. Si esto es lo que estás buscando contacta con nosotros.

Motivos para no querer ser un/a chico/a fitness- SportValencia.es
Valora este artículo

Motivos para no querer ser un/a chico/a fitness- SportValencia.es